Irrelevante II
La despedida que nunca pude pronunciarVení
confundime,
dame fuerza,
dejame contarte.
El mundo sigue mal
no hay buenas noticias,
punto aparte
sigo siendo la misma.
La que llora,
ríe,
ama asfixiantemente,
entristece sin razón,
niega la lógica, las razones, los argumentos
esa del entretenimiento sarcástico,
la de palabras dulces que solo vos conoces.
Solo hay algo nuevo
ya no estas acá,
te diste cuenta
que no soy soportable.
Me sigo cayendo en pedazos
sigo hablando con las estrellas sin esperar que me respondan.
Aún siento la ausencia de lo que no sé si he tenido
deseo cambiar el mundo,
luchar contra todo y contra mi,
creo en dejarse fluir;
si ya sé que nada es para siempre
y trato de acostumbrarme a lo repentino.
¿Tenes la fórmula del olvido?
si lo sé eso es imposible
pero yo sigo creyendo en lo increíble
mientras escucho esa música
que no a todos les gusta,
leo siempre de todo
y aún no me defino.
Ves, ni yo quisiera estar conmigo
y me duele escribir estas líneas
porque son todas ciertas.
No penses que esto es por vos,
siempre estuve triste
antes que llegarás
y mucho antes de que te fueras.
Yo sabia que te irías,
en el fondo sé muy bien
que nadie prefiere lo complicado.
Desearía poder guardar los buenos recuerdos
seguir creyendo que alguna vez pudiste amarme
pero no es así
no lo creo
si un poco de cariño hubiese existido de tu parte...
Pero olvidemos los reclamos
sé muy bien que no leerás esto,
escribo porque no hay otra manera
de sacarme este dolor
¡si la hay la desconozco!
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